sábado, 28 de septiembre de 2013

Escribir, escribir, escribir...

A veces, barriendo los rincones me encuentro letras perdidas y, por qué no decirlo, algo desaliñadas: una a con la pata rota, una i sin su palito y hasta una ñ con el flequillo despeinado. A lo mejor es cosa mía, pero me da la sensación de que están ahí esperando a que las vea para provocarme un extraño sentimiento maternal que me empuja a adoptarlas, a cuidarlas y a contar historias con ellas.

Sí, lo sé, quizás todo esto tenga un tono maníaco e, incluso, psicopático, pero si de algo estoy segura es de que las letras son las únicas que pueden dar salida a esta esquizofrenia sana del escritor (o intento de ello); dando alas a aquello que nunca ha sucedido, resucitando el recuerdo enquistado y cauterizando la herida.

Alba Expósito.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Duda existencial: intrasexual

No sé qué me follaría antes; a ti o a tu poesía...
A fin de cuentas, supongo que vienen a ser lo mismo.

Alba Expósito

sábado, 24 de agosto de 2013

Algunos recuerdos (de él) robados (para él)

Sonrisas que recorren temblorosas
rincones de un invierno edulcorado
con pan y chocolate

Repiquete de monotonía estudiantil
coreado por un ejército de carteras de piel
y pantalones cortos

Nube de tiza de la rayuela desdibujada
a la sombra de besos que el cartel de
"se busca" arrancan a labios virginales

Amor en la piel quemando para anidar
en las entrañas y regalar madrugadores
llantos pueriles que suenan hoy añejos

Momentos que saben a nostalgia son
ahora recuerdos que surcan la piel...

Alba Expósito

domingo, 16 de junio de 2013

Confesión nº 156.13

Muñequita de salón sentadita, con mi piel de porcelana, acariciando tu diván.

                                                            -   Fíjense:

Caen sobre el óvalo de mi rostro perfectos bucles que copian (coquetas) mis pestañas; tan largas, tan espesas. ¿Y mi boca? Delicada, como esculpida... siempre sellada por la podredumbre de las palabras muertas.
Entre tanto, mis ojos son dos cuencas vacías a las que la sangre encostrada la mirada niega, abocando los pensamientos hacia el límite de lo onírico, donde me vendo a cualquier  ángel caído que me arrastre a lo mortal.

                                                            -  Fíjense:


Anhelo mis trenzas despeinadas con esos mechones sueltos que se enredan en el cuello. Yo quiero el rímel corrido hasta la comisura de mi sonrisa, traviesa e inquieta, porque me tiemblan las piernas cuando de soslayo te rescato recordando el sudor que compartimos y que, ahora, escuece amargo como la ginebra en mis estigmas  .



Alba Expósito


sábado, 23 de marzo de 2013

Y ahora no tienes nombre


Tentada como un cristiano con gota
un viernes de Cuaresma

Tentada como un ninfómano confeso
a las puertas de un burdel


                              (I) Su boca

Sonaba a frescura aplacando
la amargura de la mía, tan seca  
Tan seca, la mía pero
sin saliva devorándote

                               (II) Escalofrío

Caliente de tu pecho latiendo
tras mi espalda, tan incierta
Tan incierta, mi espalda pero
pudorosa deseándote

                                                                                        (III) Angustia

Del no recuerdo de tu gesto
provocándome, tan cerca  
Tan cerca, provocándome pero
en mis comisuras sepultado

domingo, 17 de febrero de 2013

Ciénaga negra de sudor y de sangre


Ciénaga negra de sudor
y de sangre

Espesa de amor pútrido
que aún en el fango
               ahogándose
palpíta cual corazón delator
en los Cuentos de Poe
detrás de las paredes

Aguas infectadas de cadáveres
calientes que flotan
              devorándose
como bestias en celo que
confunden su materia y se funden 
con el hedor y el barro

Ciénaga negra de sudor
y de sangre

Alba Expósito


miércoles, 23 de enero de 2013

(Des)anudado

Estruendo ensordecedor detrás de la ventana
pero yo llena de ti

Polvo negro que se hace flema en mi garganta
pero yo llena de ti

                                                                                     Y todo estalla

                                                                                                     Y ahora sorda

                                                                                                      Y me ahogo


Presión intensa en mi vientre
que no eres tú entrándome

Mi sangre, que también es tuya, 
recorre discreta mis muslos

                                                                                      Y todo estalla

                                                                                                     Y ahora sorda 

                                                                                                     Y me ahogo


Dolor de perdernos en los lazos desatándose 


Alba Expósito